Mostrando entradas con la etiqueta Cristina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cristina. Mostrar todas las entradas

jueves, 9 de octubre de 2008

CRISTINA EN EL COLEGIO NACIONAL DE LA PLATA

Buenos días a todos y a todas; señor Gobernador de la provincia; señor Intendente; querido Gustavo, Rector de este querido Colegio Nacional; amigos y amigas; viejos compañeros y viejas compañeras: quiero decirles una obviedad, hoy es un día de mucha emoción y de muchos recuerdos.

La última vez que estuve aquí en el Colegio Nacional fue en el año `74; Gisel, mi hermana, no llegaba, ella venía de mañana al colegio, eran las 3, las 4 y mi papá empezó a preguntar ¿dónde está tu hermana? No sé, yo sabía dónde estaba, había una toma acá en el colegio ese día, eran años muy difíciles, años de mucha lucha.

Finalmente escuchó por la radio que el colegio estaba tomado y dijo: "tu hermana está ahí, yo la voy a buscar". Yo dije: "no, es un papelón que este hombre caiga en medio de la toma del Colegio a buscarla a mi hermana", así que me subí con él al auto y vine acá.

Me acuerdo que estaba la policía montada afuera, entré por el costado caminando y me acerqué acá al viejo portón. Ya había terminado la toma y mi hermana se había ido a casa hacía unos instantes, pero me acuerdo que fue la última vez que traspuse ese portón y que vine acá.

Realmente han pasado muchas cosas, todas las que contó Gustavo; recuerdo todavía a Claudio cuando venía a casa; lo volví a encontrar muy lejos de acá, su nombre en un bosque de la memoria cerca de Jerusalén; allí me enteré que su madre era judía y que por eso figuraba y lo recordaban también en ese parque de la memoria; muchas cosas, señales, coincidencias.

Vengo recién de otro lugar también emblemático aquí en La Plata, el Hospital de Niños y justo ahí me encontré con la hermana de crianza de Joaquín, el compañero de Adela Segarra, otra alumna de esta casa. No sé si estará Adela por ahí, si habrá venido. ¡Hola Adela cómo estás! Me encontré con Nené, una hermana de crianza de Joaquín que estaba en el Hospital de Niños. Nada que ver pero todo que ver. Es como que todos los pedazos vuelven a juntarse unos con los otros y podemos volver a construir un país, sueños e ilusiones.

La reconstrucción de este colegio no es una obra arquitectónica, no es la reparación de un monumento histórico construido hace 100 años. Es algo más, es la reparación de nuestra propia memoria, de nuestros propios recuerdos por los que no están, en esta noche también aniversario de la Noche de los Lápices. Pero no es un día de tristeza, no tiene que ser de tristeza, al contrario, tiene que ser de alegría, porque en aquellas épocas duras, de enfrentamientos, había también alegría; alegría porque se quería cambiar un mundo y una sociedad a la que vivíamos como injusta.

Por eso digo que esta obra que estamos inaugurando hoy es la reparación de esos sueños. Y nos encuentra en un momento muy particular de nuestro país y del continente.

Hoy Gustavo recordaba que estuve ayer en Santiago de Chile, en La Moneda. Ayer pude asistir también allí, nos mostraba la presidenta Bachellet cómo reconstruyeron el escritorio íntegro de Salvador Allende y el sillón en el que él murió. (APLAUSOS).

Me acordé en ese instante de otro 11 de septiembre aquí en La Plata, 11 de septiembre de 1973, te tenés que acordar Emilse vos también, fue una de las movilizaciones más grandes que se hizo al otro día, el 12, en repudio al golpe militar.

Entonces uno va juntando memoria, va juntando recuerdos, va juntando experiencia y junto a esas experiencias viene lo que planteaba recién Gustavo, la actitud positiva y diferente de construcción, de una construcción que hoy nos permite decir con orgullo que vamos a destinar a la educación por la que siempre peleamos, con la que siempre soñamos y con la que nos hicieron de la manera que nosotros somos, poder destinar la mayor cifra que nunca se destinó en toda la historia de la República Argentina a nuestras universidades, a nuestros colegios, a los sueldos de nuestros educadores universitarios. (APLAUSOS)

Y junto al trabajo recuperamos la educación; la educación y el trabajo que son los dos instrumentos por los cuales una sociedad cambia, por los cuales una sociedad crece.

Hoy también es otro aniversario, tal vez para algunos un poco más de un sector, 16 de septiembre de 1955, hace 53 años del derrocamiento. Son cosas que todavía muchas veces separan, pero yo me quedo con el discurso que una vez pronunció Estela de Carlotto en el Salón Blanco de la Casa de Gobierno cuando se recordó otro 16 de septiembre.

Ella contó que era antiperonista en septiembre de aquel `55, que como tantos otros argentinos ese día estuvo contenta, y que cuando pasó el tiempo se dio cuenta que se había equivocado, porque se piense como se piense y se esté en el lugar que se esté nunca se puede celebrar cuando cae un gobierno democrático, elegido por el pueblo, aunque ese gobierno no sea el nuestro, el que hayamos votado, aunque no nos guste. (Aplausos)

Por eso me atrevo a juntar todo en esta mañana, el 16 de septiembre de los chicos de La Noche de los Lápices, el 16 de septiembre de aquel peronismo, y tal vez, aunque no todos lo veamos, haya un hilo conductor entre todo eso, porque cuando en las sociedades no se respeta libremente la expresión de los otros, cuando se cree que solamente por tener una posición económica o una posición de elite hay que predominar o dominar al conjunto, creo que es ahí cuando las sociedades comienzan a equivocarse, cuando pierden sus formas democráticas.

Democracia no es solamente votar cada dos o cuatro años, democracia es fundamentalmente aceptar al otro con las diferencias, con los errores y con los aciertos.

Por eso este 16 de septiembre es un 16 de septiembre diferente, de optimismo, de alegría, de recuperación, de construcción, porque además estoy absolutamente segura de que ellos querrían tener también un país como el que hoy empezamos a construir entre todos. Por esas cosas, por el acceso a la educación, por la movilidad social, porque la educación sea un derecho para todos y el trabajo también, es por lo que luchábamos, y creo que siempre seguiremos luchando.

Hoy quiero agradecer a Gustavo, el Rector del Colegio Nacional, por ese empecinamiento, esa perseverancia en la recuperación de este colegio que es emblemático para los platenses y para los argentinos, para todos aquellos que concebimos a la educación, a la excelencia, como un objetivo a lograr por todos.

Yo quiero convocarlos a todos en este día de fuerte connotación nacional, local y hoy regional, con las cosas que pasan en la región, a unirnos muy fuerte para defender principios de libertad, principios de democracia, principios de educación, de trabajo, de construcción, por la positiva, por vivir para adelante, por eludir el agravio y la descalificación. En todo caso confrontar ideas y argumentos, pero nunca más confrontar insultos, agravios o descalificaciones, porque el mejor homenaje que les podemos hacer a esos jóvenes que hoy estas aulas llevan sus nombres, es eso, la lucha con la idea y con el argumento, fundamentalmente con las ideas, nunca más con el agravio o el enfrentamiento.

Creo argentinos que estamos en un momento de profunda introspección de nosotros mismos, viendo cómo ese mundo, ese primer mundo que nos habían pintado en algún momento como la meca a la que debíamos llegar, se derrumba como una burbuja.

Y aquí nosotros, modestos y humildes los argentinos, con nuestro proyecto nacional, con nuestro construir con nuestros propios esfuerzos, con la acumulación de nuestras reservas, con la construcción de un modelo industrial, de acumulación de trabajo, de educación, aquí estamos, en medio de la marejada, firmes, como este colegio, reconstruidos y dispuestos a seguir enfrentando como siempre el presente y el futuro.

Muchas gracias a todos ustedes por haber esperado tanto tiempo y gracias a los alumnos, a los padres, a los compañeros, a las madres, a las abuelas, a todos los que siguen creyendo que la Argentina es nuestra casa y nuestra mejor casa.

16-09-2008


Leer más...

TRANSFERENCIA DE AEROLINEAS ARGENTINAS

Buenas tardes a todos y a todas; señor Presidente provisional del Senado; señor Presidente de la Cámara de Diputados; señores Gobernadores de las distintas provincias argentinas; señores legisladores, legisladoras; señores empresarios:

Recién cuando escuchaba al señor Ministro de Planificación Federal, recordé la primera vez, que volé en un avión, tenía exactamente 22 años, fue en Aerolíneas Argentinas y fue porque un hombre, al que había conocido en mi ciudad, en la Universidad de La Plata, quería llevarme a conocer a sus padres, que vivían en el sur, en Río Gallegos, en la Patagonia y esa vez fue la primera que viajé en avión.

Luego, también, cuando viajé por primera vez, al exterior, lo hice en un vuelo de Aerolíneas Argentinas, en primera clase, en una primera clase que realmente podía compararse con las primeras clases de las mejores líneas aéreas del mundo.

Quiero decirles que me hubiera gustado realmente que este acto no tuviera lugar, me hubiera gustado mucho que quienes adquirieron la empresa, a quienes se les vendió la empresa hubieran podido llevar adelante una operación exitosa y hoy estaríamos, tal vez, encontrándonos por otras razones, por otros motivos. Pero lo cierto es que la descripción dura, grave, pero cierta que ha hecho el señor Ministro de Planificación, en cuanto al estado de nuestra aerolínea de bandera, en cuanto a la posibilidad de seguir comunicando a nuestras ciudades, localidades del país profundo ha obligado al Estado Nacional a tomar una decisión, esta decisión para poder garantizar el servicio, la comunicación y para poder garantizar la subsistencia de nuestra aerolínea de bandera.

Yo debo confesarles, que recién, cuando escuchaba un poco la descripción de lo que fue la ola privatizadora, que sacudió a toda la América latina, a toda la América, a todo el mundo, tal vez a partir del Consenso de Washington, debo también decir algo que siento muy adentro de mi corazón y de la experiencia, y que no sería sincera sino lo dijera, por lo menos, en voz alta. Yo creo que, más allá de todos los intereses terribles, que alentaron esas políticas y esas doctrinas, tal vez, nosotros los argentinos muchas veces no nos dimos cuenta que con nuestras alentábamos y fomentábamos que esos discursos privatizadores, sobre todo en materia de servicios públicos, penetraran en la sociedad y fueran demandados por la gente, tal vez alguien podrá recordar alguna mítica Doña Rosa, que era permanentemente convocada y anunciada.

Y lo cierto es que ese discurso que, tal vez, sin lugar a dudas, respondía a otros intereses tambien encontraba anclajes importantes en comportamientos y conductas. ¿Por qué?

Porque los servicios públicos necesitan una buena prestación, que es la única garantía de que realmente, entonces, esos discursos no penetren. Yo recuerdo, tal vez en otras actividades, no en una aerolínea, que uno debía estar un año o dos para conseguir un teléfono y pagarlo a cifras exorbitantes y tal vez uno no era bien atendido en tal o cual servicio o no podía contar con el agua, o con el gas o no podía contar con la línea de electricidad.

Y entonces todo eso fue lentamente como un hilo de agua horadando la piedra y penetrando. Yo no creo que solamente hayan sido intereses, sino también comportamientos y conductas propias que fueron funcionales, tal vez, a esos discursos y a esas doctrinas.

Hoy, Aerolíneas Argentinas es una empresa concursada, está en concurso. Para los que no entienden Derecho, el concurso es el paso previo a la quiebra. En estas condiciones y con una deuda post-concursal, como recién decía el Ministro, de casi 980 millones de dólares, de los cuales 260, algunos síndicos sostienen que es más, que es exigible, ordené al Ministerio que se presentara ante el señor Juez del concurso para precisamente pedir la intervención judicial por esa deuda post-concursal y poder garantizar el servicio mínimo. Luego pudimos llegar a un acuerdo, que se formalizó hoy, y que consiste básicamente en un período de transición de 60 días, en los cuales debemos analizar - Tribunal de Tasación de la Nación mediante - cuál es el verdadero estado patrimonial de la empresa.

Pero esta es una decisión, que no puede ser tomada solamente por quien les habla, por más facultades legales, que tenga como Presidenta de la República. Esto exige también la participación activa del Congreso Nacional. En primer lugar, porque me corresponde por aplicación de la ley 23.696, de privatizaciones y la Comisión Bicameral, de seguimiento de las privatizaciones, que tiene participación obligatoria, desde que la compañía se privatizó hasta la fecha.

En segundo término, porque también debemos disponer de sumas para poner en valor, nuevamente, a la empresa. Y de esta manera, luego, plantearnos la participación, a través de mecanismos licitatorios públicos transparentes, nacionales e internacionales, la incorporación de capital privado porque creemos en la articulación de lo público y lo privado para hacer grande a esta empresa.

Creo, entonces, que vamos a tener una participación de los tres Poderes básicos del Estado: quien preside el Poder Ejecutivo; el Parlamento, a quien se enviará el proyecto de ley para su tratamiento y eventual aprobación y, obviamente, la tercera pata del trípode, el Poder Judicial, porque, reitero, se trata de una empresa concursada.

Pero no llegaremos a buen término ni a buen puerto si además no contamos con algo que es esencial, definitivo y estructural en el salvataje de Aerolíneas Argentinas como empresa de servicios y que es la participación activa y positiva de todo su personal, sus pilotos, sus técnicos, sus azafatas, su personal en las maletas. En fin todos los gremios que hoy constituyen el corazón de la empresa y que son realmente los únicos quienes, junto a la ayuda que pueda dar el Estado a través de sus tres Poderes, Ejecutivo, Judicial y Legislativo, pueden salvarla, porque es una empresa de servicios y el objetivo debe ser el usuario, recuperar al cliente de Aerolíneas que se fue ya que los que vuelan quieren volar seguros, quieren salir en término el día que habían previsto y llegar al lugar a la hora y en el día que habían previsto y esto no lo puede hacer ni la Presidenta ni los legisladores ni los jueces.

Que los vuelos salgan en horario, que lleguen en horario, que el usuario no se vea por allí molestado por conflictividades o por cuestiones que le son absolutamente ajenas porque él ha pagado el precio de su pasaje, de su servicio y lo que quiere es recibir ese servicio, es una tarea que, como en toda empresa de servicios, no solamente en Aerolíneas, le va a corresponder a sus trabajadores.

Lo que nosotros tenemos como obligación desde el Estado es garantizar los instrumentos como para que puedan hacerlo, pero el servicio va a ser esencialmente responsabilidad de todos ellos y su salvataje también.

Yo quiero hablarles desde el corazón, desde la sinceridad con la que siempre he abordado todos los problemas. Creo que uno de los principales problemas que muchas veces tenemos los argentinos es no hacernos cargo de las cosas, es ocultar, disimular o disfrazar los problemas; yo creo que todos, absolutamente todos debemos acostumbrarnos a abordarlos con sinceridad, con convicción, con transparencia, con la voluntad, como recién decía el señor Ministro de Planificación Federal, para resolverlos, pero todos sabiendo cuál es la responsabilidad que nos cabe en cada uno de los momentos y en cada una de las acciones que tenemos que llevar a cabo.

No es difícil, yo creo que lo podemos hacer, yo creo que hemos dado muestras de que hemos podido torcer un destino que muchos creían que era imposible hacerlo en la Argentina, como gestionar de una manera diferente, lograr cosas que parecían impensables. Pero para eso necesitamos el esfuerzo mancomunado de todos, una disciplina entre nosotros mismos que garantice que la empresa vuelva a ocupar ese lugar privilegiado que supo ocupar porque estoy convencida de la capacidad de los hombres y de las mujeres que integran su personal. Es necesario que todos pongamos entonces el esfuerzo en la misma dirección, con los mismos objetivos y pensando en los usuarios, nacionales y extranjeros.

Yo quiero contarles, ustedes lo saben, que hemos duplicado la cantidad de turistas en la Argentina: de 2 millones hemos pasado a más de 4 millones, más de 4.100 millones de dólares, 7,7 del PBI hoy es producto del turismo en sus diversas actividades. Es clave para nosotros tener, entonces, una aerolínea de bandera y un servicio aerotransportable, no solamente hacia el exterior, sino también en nuestros vuelos de cabotaje de calidad y eficiencia para no perder todo lo que hemos ganado como destino turístico.

Esto debemos hacerlo con la convicción, no solamente de cuidar nuestro puesto de trabajo, sino sabiendo que nuestro puesto de trabajo lo cuidamos, no porque el Estado se haga cargo de la empresa, sino que el puesto de trabajo en una empresa de servicios se logra brindando el mejor servicio y ganando la mayor cantidad de clientes. Esto es así en cualquier actividad que tenga que ver con los servicios.

Comprender esto es empezar a resolver el problema y yo estoy convencida de que lo vamos a poder hacer porque los argentinos, más allá de las dificultades, más allá de las diferencias que tenemos, somos esencialmente hombres y mujeres inteligentes que, finalmente, vamos a privilegiar, como siempre lo hemos hecho, los intereses de nuestro país.

Con esta convicción y con esta confianza es que hoy me dirijo a todos ustedes y, especialmente, a los trabajadores de Aerolíneas Argentinas, pidiéndoles un esfuerzo muy grande porque el Estado, haciéndose cargo de sueldos, haciéndose cargo de aguinaldos, haciéndose cargo de todo lo que se necesita para poner en marcha nuevamente la empresa, está apostando, junto a todos los argentinos, a que ustedes pueden darnos también esa mano y, entre todos, volver a ser y a construir la Aerolínea Argentina que alguna vez fuimos y que desgraciadamente por esta historia tan terrible que hemos tenido, no solamente en esto sino también en tantísimas otras cosas, habíamos dejado.

Yo quiero agradecer la presencia de todos ustedes y dar un voto de confianza para que juntos todos podamos volver a decir "todos somos Aerolíneas Argentinas".

Muchas gracias. (APLAUSOS)


Leer más...

sábado, 16 de agosto de 2008

LOS FUNDAMENTOS DE CRISTINA


El 18 de julio la Presidenta de la República suscribió el Decreto que limita la vigencia de la Resolución que estableció las retenciones móviles. Reproducimos sus “Vistos y Considerandos”:

“Que la igualdad de oportunidades en la totalidad del territorio nacional, para que exista equidad distributiva y también territorial, es un eje sobre el que el Gobierno Nacional está dispuesto a insistir.

Que para poder dar solución a esos problemas, nuestro país tiene que procurar una mayor equidad en las relaciones económicas, de modo que ningún resultado podrá obtenerse sin que deba producirse una mejora en la distribución de los ingresos a favor de los que menos tienen al interior de nuestra economía.

Y eso el resto.Que en orden a la doble repercusión local del crecimiento del precio internacional de los alimentos, que por un lado mejora el ingreso de quienes los producen en proporciones geométricas y, por el otro, amenaza con alejarlos de la posibilidad económica de adquirirlos a los sectores populares que han venido incrementando su participación en el consumo del mercado doméstico, la situación presenta gran complejidad.

Que, ante ello, con la clara finalidad de estabilizar los precios internos a niveles convenientes, mantener un volumen de oferta adecuada a las necesidades del mercado interno y asegurar un máximo posible de valor agregado en el país con el fin de obtener un adecuado ingreso para el trabajo nacional, se modificaron derechos de exportación vigentes para soja, girasol, maíz y trigo y sus derivados.

Que en consecuencia se dispuso que dichos derechos fueran móviles, y se incrementaron para la soja y sus derivados y se disminuyeron para el trigo y maíz.

Que aquel uso legítimo de facultades constitucionales y legales ejercido por un gobierno constitucional electo en elecciones libres y sin proscripciones, fue pretexto para un violento lock out, que inició una escalada de cortes de rutas, desabastecimiento, encarecimiento de alimentos, coacciones, amenazas, agresiones verbales y físicas, y ha querido presentarse ante el pueblo de la Nación como una manera de menoscabar la participación del Honorable Congreso de la Nación.

Que, sin perjuicio de haberse dictado en uso de facultades regladas, para mayor institucionalidad y ejercicio de la democracia, se postuló la ratificación de las medidas y la transformación del Programa de Redistribución en un Fondo con Afectación Especial, por el Honorable Congreso de la Nación.

Que en la convicción de que nada es mejor para la institucionalidad que respetar más a las instituciones, se pretendía que el propio Poder Legislativo tome plena participación, discusión y decisión en un tema que válida y prácticamente —atendiendo a la realidad de las urgencias que siempre imponen las políticas económicas— había oportunamente y legítimamente delegado.

Que a nadie podía agredir que el Congreso de la Nación, a instancias del Poder Ejecutivo, se pronunciara en una materia en donde la discusión de intereses había cobrado inusitada virulencia.

Que, sin embargo, todo indica que la resolución del tema por esa vía resulta imposible, dada la situación existente. Si bien la Honorable Cámara de Diputados de la Nación pudo arribar a una expresión de esa voluntad, por mayoría absoluta, en la Honorable Cámara de Senadores de la Nación existió un empate que hizo necesario el desempate por parte del Señor Vicepresidente de la Nación.

Que si bien los diputados pudieron acordar un proyecto que logró una mayoría parlamentaria suficiente, en la Cámara de Senadores sólo pudieron empatar en singulares condiciones y sin ningún consenso positivo, generándose una virtual imposibilidad de decisión oportuna del tema.

Que así, con una de las Cámaras a favor de la ratificación de la medida con mayoría absoluta y, la otra en virtud de aquel desempate, rechazando esa medida, no se ha podido resolver la cuestión, toda vez que deja el trámite inconcluso y al Congreso sin manifestación.

Que es este Poder Ejecutivo entonces el que debe dirimir la cuestión, volviendo a ejercer sus facultades, pues de otro modo ha sido imposible.

Que corresponde tomar las medidas que posibiliten destrabar la situación, instruyendo al Señor Ministro de Economía y Producción para que limite la vigencia de las normas que instrumentaron las retenciones móviles así como las que se destinaron a compensaciones, para que rijan retenciones iguales a las fijas que disponían las resoluciones 368 y 369 de ese Ministerio de fecha 7 de noviembre de 2007 (conocidas como las del 35%), a partir de la fecha de su publicación en el Boletín Oficial.

Que la República Argentina, en víspera de su Bicentenario, enfrenta una gran oportunidad de crecimiento si toma las medidas adecuadas en medio de esta verdadera crisis mundial provocada por el incremento de precios del petróleo y de los alimentos, impidiendo que ese crecimiento de los precios termine excluyendo a una mayoría de nuestra población.

Que mantener un adecuado nivel interno del precio de los hidrocarburos y de los productos que consume nuestro pueblo en lo económico y sujetarnos a la regla central de la democracia que es, en diversidad y pluralidad, respetar la voluntad popular, traducida en respeto a las instituciones es sustancial. Preservar la calidad institucional, permitirá encontrar mecanismos para la composición de los diversos intereses que componen la Patria.

Que no debe haber interés que pueda estar por encima del interés de la Patria, no puede haber sector que imponga coactivamente al conjunto sus propios intereses de lucro.

Que manteniendo las convicciones respecto de la necesidad de la adopción por nuestro país de un sistema de derechos de exportación variables o móviles con miras a la protección del interés de los que menos tienen, ordenamos dejarlas sin efecto para que puedan discutirse, en democracia y pluralidad pero con instituciones que estén exentas de presiones.

Que forzoso es decirlo, el debate mostró un ejercicio democrático al interior de las instituciones, pero en un marco de agresiones y presiones de todo tipo ejercidas sobre los legisladores y sus familias y sus lugares de residencia, de una manera que es preciso desterrar de los comportamientos sociales y públicos para que en verdad, exista cada vez más institucionalidad y más democracia.

Que en la manera en que esas agresiones físicas, amenazas y presiones de distinta y diversa naturaleza —algunas imperceptibles— limiten o determinen de algún modo las voluntades de quienes legítimamente tienen la tarea de decidir en nombre de todos los que los eligieron, estará condicionada y limitada nuestra democracia y el nivel de la calidad de nuestras instituciones.

Que la presente medida se dicta en uso de las atribuciones emergentes del artículo 99 incisos 1 y 2 de la Constitución Nacional Argentina”.

Leer más...